“Y entonces? Me haces el amor?”
Suficiente, con eso bastó para que desates -otra vez- lo que tenía guardado, acomodado, ordenado y clasificado. Me acordé de:
y si no te he escrito hasta ahora es porque odio hacerlo.

Crédito de la foto: El último tango en París
y entonces te hice el amor, cumpliendo tu pedido.

