El lado marciano no-saturniano
Confesiones donde se cambian los papeles, yo con mi atado de preguntas y tu con mis lanzas de respuestas. En la noche-madrugada es más fácil pensar-te, envidiar al cabrón placebo y tejer lo suficiente para que me estalle la cabeza. Porque me es masoquista recrear tu estado de hermosa-y-salvaje donde yo debería ser el cabrón. ¿Por qué me es masoquista recrear tu estado de hermosa-y-salvaje donde yo debería ser el cabrón ?
Incoherente.
Mas no infiel.
Placer que estaba para ti, pero que no te llegó. Suplantaciones infértiles de búsquedas autoengañadas. Reversiones nubosas de haber tenido lo que nunca tuve, pero sin tenerlo. Un teatro, donde sólo hay una actriz, y quizá un espectador.
Te queda el dolor, que le ganó a mi miedo y a nuestra verdad.
Delicada que no te lanzas a escudriñar, te doy el inventario, para hacértelo más fácil, y también más doloroso.
¿Sumamos un punto a los antiguos dos? Aunque no hayan reglas, nunca las hubieron. Aunque no se pueda pedir nada del otro.
Y me hundo.

Y te sigo teniendo hambre.

