a cuatro mil metros
¿ haz llorado alguna vez por alguna ciudad o país?
en cuanto me bajé del avión y empecé a mirar las primeras panorámicas de la paz me entró un sentimiento que me sobrecogió.
luego, en la misa del mismo domingo, un par de horas después de llegado, no pude contener las lágrimas. es difícil de explicar, hay cosas que ni yo me las creo de mi mismo… pero este país me duele en el alma…
me duele.
y lo poco que yo pueda hacer para cambiarlo mientras esté aquí no va a ser originado ni por un falso sentimiento de un heroico trasnochado y cursi en plan “salvador”, ni por una compasión estéril y sosa.
también quiero aprender, compartir, oler, tocar, perderme entre la gente, soñar y meditar.
apenas estoy en el segundo día, falta mucho, pero he archivado -con mi cámara que lo graba todo en mi cerebro- también mucho. no me da tiempo de digerirlo, solo lo archivo, lo registro.


Pues no tiene palabras el conocer un montón de países y darte cuenta que uno es tan distinto a otro y que las experiencias que tienes son diversas, espero conocer más de tu super viaje por tierras bolivianas, ahh creo que Juan Antonio esta por allá ahora. Si te acuerdas de él no es cierto.
*
te sigue doliendo?
te sigue doliendo?
y ¿Por qué te duele? me has dejado intrigada…
[...] la hoja de coca en el país. aún recuerdo el sentimiento que me sobrecogió cuando tuve mi primera vista panorámica de la paz<7a>, y de la reflexión que tuve unos minutos después… ha pasado casi dos [...]