sobre la bitácora
tengo satisfacción de ser ordenado en algunas cosas, concretamente en lo que me gusta hacer. no empiezo preguntándome el “por qué” en hacerlo, simplemente lo hago y luego, con el tiempo medito en eso. una de esas cosas es esta bitácora. ha pasado algún tiempo y ahora es más fácil aclarar los motivos que me movieron a utilizar mi tiempo y mi atención en esto. no es que quiera auto-darme explicaciones, simplemente me es más claro escribirlo.
imagino la expresión de alguna gente que conozco que no sabe de la existencia de esto. algunos me echarían un rollo encima, otros les daría un infarto, a otros les costaría creer un poco al inicio pero luego lo verían con naturalidad, y finalmente otros estarían entre los indiferentes y los entusiastas. vaya, somos expertos en juzgar a los demás pero no nos gusta que alguien lo haga con nosotros. ojalá yo nunca juzgue a nadie, ojalá tenga la capacidad de generar la suficiente confianza como para que cualquiera se acerque mi sabiendo que no le voy a echar tamaña bronca encima.
estuve leyendo el post de vesania, admito que también soy exhibicionista. este tinglado de bitácora ha sido una forma de abrirme en cosas que no las puedo mostrar día a día con el resto de la “gente normal” con la que convivo. a mi no sólo me daría vergüenza mostrar a cierta gente lo que he escrito, la historia de esta bitácora, ni siquiera se me cruza esa idea por la cabeza, porque causaría más de un atentado…
no me exhibo por vender, por impresionar, o por convencer. no busco nada, no espero nada. cuando tengo algo de tiempo buceo en algunas bitácoras que tengo menor frecuencia en visitarlas, y me topo con todo, como en la misma vida real (a propósito, es de verdad esta vida que llevo?), gente buscando (de todo) y gente encontrando (de todo).
admito que también soy narciso con esto de la bitácora (eso me ayudó a descubrirlo lidieska). hay veces que aún sabiendo que no hay cambios en la bitácora, me emociono en abrirla, en verla, en olerla, la comparo, la imagino distinta, le cambio de peinado, la vuelvo a mirar, la veo como si la estuviera viendo otro distinto a mi, le converso…
vivo, respiro y me codeo en un ambiente de tecnología con un radio de “n” kilómetros a la redonda, donde “n” puede ser el piso entero donde trabajo, pasando por todas las oficinas que están a mi cargo (no sólo en mi ciudad), siguiendo con todas las empresas que me toca aguantar (no sólo en mi país) y terminando en el mismo radio que internet me lo pueda permitir. pero lo que me sorprende es de que cuando me encuentro con alguien medianamente sensato, un poco fuera de foco, que algo (o mucho) sabe de tecnología le aplico la pregunta (no la imagen de la boa comiéndose al elefante, je) algo así como: “oye, y tu has oído hablar algo de los blogs?” y la respuesta automática es: “…no, y qué eso?”, luego intento explicarles algo, les ofrezco pasar algunos links que me gustan para que tengan una mejor idea (obviamente que no el mío) y ahí acaba el tema… parafraseando a sting: “.. an island lost a sea… more loneliness that any man could bear…”
luego hay otra gente, generalmente les sienta muy bien el traje y la corbata cuando son varones o el conjunto elegante con falda y cartera cuando son mujeres, a las cuales me gusta imaginar la ridículo que se vería mi rostro al intentar explicarles ya no solamente esto de las bitácoras, sino todo lo demás. disfruto imaginando mi esfuerzo al contarlo, su esfuerzo al oírlo y el ningún resultado conseguido…
seguiré luego…


Concuerdo con que a veces escribimos cosas que se considerarian inaceptables, pero siempre vale el esfuerzo de evitarlas, quizas haciendolas mas genericas o sin mencionar directamente a los personajes; porque tarde o temprano, los referidos podrian enterarse, y mejor nos y les evitamos el mal rato.