b612

l’essentiel est invisible peur les jeux

soundtrack (i)

harina de otro costal | 2004.07.12 | 3:07 | 3 comentarios

el soundtrack de mi vida, de ésta que llevo, sería largo, lleno de colores, imágenes, recuerdos, sensaciones. hasta podría pasar que el soundtrack termine siendo más largo que la misma película, entonces habría que pasarla en cámara lenta para que encaje audio con video.

indudablemente empezaría la banda sonora con “canción para mi muerte” de sui géneris, esa canción me abrió todo un mundo de buena música, es mi nacimiento, desde que inicie mi uso de razón musical, antes no había nada, o casi nada, es decir, nada relevante. esta canción es mi niñez, no necesariamente cronológica. inmediatamente después vino la retafila de canciones de sui géneris, entre algunas “aprendizaje” y “moisés” que me gustó por su originalidad y frescura.

luego vino soda stereo, no recuerdo exactamente cuál canción, “cuando pase el temblor” podría haber sido la primera que después ya no me gustó porque se volvió popular, la tocaban a cada rato en las radios. “persiana americana”, “juego de seducción” y “danza rota” serían las siguientes.
(más…)

muchacha ojos de papel

cosista | 2004.07.11 | 3:10 | 4 comentarios

me preguntas “¿qué les pasa a ustedes?”, y después de pensar un poco más veo que la culpa de todo la tienes tu -como siempre-, así que no eches responsabilidades donde no caben. de todas las variantes posibles, ¿quién te manda a ser una muchacha piel de rayo ? o una muchacha ojos de papel, o que me regales la cuna de tu vientre para siempre donde construiré un castillo, o mejor aún, respondiendo a la pregunta: ¿quién te manda a ser muchacha pechos de miel?

«
Muchacha ojos de papel
a dónde vas ?
quédate hasta el alba.
Muchacha pequeños pies
no corras más
quédate hasta el alba.

Sueña un sueño despacito entre mis manos
hasta que por la ventana suba el sol.

Muchacha piel de rayo
no corras más
tu tiempo es hoy.

Y no hables más muchacha
corazón de tiza
cuando todo duerma
te robaré un color.

Muchacha voz de gorrión
a dónde vas ?
quédate hasta el día.
Muchacha pechos de miel
no corras más
quédate hasta el día.

Duerme un poco yo entre tanto construiré
un castillo con tu vientre hasta que el sol,
muchacha, te haga reír
hasta llorar, hasta llorar

Y no hables más muchacha
corazón de tiza
cuando todo duerma
te robaré un color
»
© Luis Alberto Spinetta

wild west end

cosista | 2004.07.05 | 6:12 | 3 comentarios


don’t be so proud
you’re just another angel in the crowd

wild west end

and i’m walking in the wild west end

mientras

harina de otro costal | 2004.07.03 | 8:58 | 4 comentarios

mientras otros mueren por estar,
yo estoy

mientras otros vomitan su ego por los que no pueden,
yo sufro por aquellos

mientra otros gritarían al mundo la historia loca,
yo la guardo en la implosión de mis lágrimas

mientras otros sólo te quieren querer,
yo te quiero amar, y no puedo hacerlo.

mientras… mientras tanto,
seguimos estando

¿ quieres saber qué cosas si hice contigo ?

harina de otro costal | 2004.07.01 | 12:07 | 2 comentarios

- yo te vi pasar, en medio de la gente, cuando aún no me conocías, y aunque para muchos cuervos no despertaste sus instintos, para mi fue el inicio de una historia loca.
- tu me conociste en una fiesta tonta de adolescentes, en medio de canciones ñoñas, y de risitas de tus compañeras.
- yo te empecé a frecuentar y no precisamente a la salida del colegio.
- ambos crecimos, fue cuando perdí la cordura, las reglas del juego cambiaron, hubo otra lógica, estuve fuera de mi.
- mi primer beso contigo fue a media cuadra de tu casa, una tarde que casi era noche, donde arremetí contra ti, te empujé a la pared y te apreté. tu quisiste reaccionar, pero era tarde, tu forma de ser no-mujer hizo que no levantes falsas murallas y te dejaste llevar en ese instante.
- a la semana, uno de tus ex se encabritó conmigo, yo tuve que hacer correr sangre para marcar terreno.
- al mes, la primera bronca contigo, duró un día, yo tuve que arreglar las cosas como se debía. esperé a que se haga de noche, forcé la puerta de tu casa, en silencio me colé hasta tu cuarto, cuando me viste casi te mueres del espanto, al tiempo que te gustó lo que había hecho, tu padre se despertó, fue a tu habitación, a los dos minutos que empezábamos a hablar nos cortó, por poco y me saca a patadas, por poco y yo también lo saco aunque no a patadas.
- la segunda bronca contigo también duró un día, yo tuve que arreglar las cosas como se debía. me serví de una de tus compañeras para sacarte de casa, hacerte subir al carro con ella, luego dejarla, raptarte una tarde y volver en paz.
- tercera bronca contigo duró un día, yo tuve que arreglar las cosas como se debía, esperé a que vayas a mi casa, llames a la puerta, salga uno de mis hermanos a atender, preguntes por mi, me haga negar, entonces empujes a mi hermano, entres, hasta mi cuarto, me grites cuatro verdades mientras yo siga impávido recostado en mi cama, y cuando estás dando media vuelta para irte yo me levante te agarre y te abrace.
- la primera farra contigo duró un tarde y una noche, nos bebimos suficiente alcohol como para acabar con nuestros intestinos. el resto de amigos ni siquiera recuerdan la hora de la despedida.
- yo te reté a apostar a un juego tonto, el que perdía debía ponerse un piercing en el ombligo, tu perdiste esa vez.
- la cuarta bronca, aunque parecía definitiva no lo fue, me cortaste toda forma de comunicación, tuve que escribir la explicación de mi proceder, amarrarlo a una piedra y lanzarla a tu casa, luego, cuando nos reconciliamos me hiciste pagar el vidrio roto.
- una tarde, de tantas tardes de pasear en carro, nos alejamos de la gente, de la ciudad, te sentí más mujer que nunca, te llevé al asiento de atrás, me entraron ganas de mandarte mano, y mientras acariciaba tus pechos por primera vez me dijiste “al menos bésame mientras lo haces”, tuve que seguir tus instrucciones.
- aunque odio el fútbol, la mejor clase de malas palabras que te he dado fue cuando mis amigotes y yo te llevamos al estadio, y vociferamos a voz en cuello la reputación dudosa de la madre del árbitro.
- la quinta bronca que tuvimos duró un mes, realmente parecía el final, pero tampoco lo fue. quise arreglar las cosas como se debía, pero las circunstancias me lo impidieron. me requisaron una pistola de bajo calibre, me prohibieron volver a verte (tu, tus padres y los míos), cambiaron todas las cerraduras de tu casa y se compraron un perro. entonces me fugué de mi casa con un sleeping y un yogurth, esperé a escondidas toda la noche y toda la mañana a que salieras, y no fue hasta la tarde que casi era noche, donde arremetí contra ti, a media cuadra de tu casa, nuevamente te empujé a la pared y te apreté. tu también quisiste reaccionar, pero, otra vez, era tarde.
- cuando mi familia se fue de vacaciones y me quedé solo, te llevé a conocer mi casa, y si no fuera por la imprudente y metiche de mi tía, esa tarde por primera vez te hubiera hecho el amor en mi cuarto, en medio de los posters de bandas de rock.
- yo te incité a que mientas a tus padres de que ibas a estudiar una noche entera en casa de una amiga, yo me inventé otro paro, arrebaté el carro de mi papá y nos fuimos cuatro días al país del desierto bonito. cuando regresamos ambos aguantamos palizas.
- la primera vez que tus padres me invitaron a pasar a la sala de tu casa, estaba tan nervioso que rompí una cerámica y le pisé el pie a tu madre torpemente.

wwdc_06_01.jpg

- cuando tu familia se fue de vacaciones y te quedaste sola, me llevaste a conocer tu cuarto, y aunque tienes algunas tías, ellas no son ni imprudentes ni metiches, y esa noche, solos, por primera vez conocí mucho más que tu cuarto. “y nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres, y desnudos al anochecer nos encontró la luna”.
- cuando nuestros padres se encontraban en la calle casualmente, sin querer se iniciaba un concurso por saber cuál de todos ellos se sentía más incómodo por las cosas que hacíamos. sonrisas fingidas de protocolo, uno que otro comentario, y nos vemos, hasta la próxima.
- y entonces pasaron los años, atrás quedó mis persecuciones en carro y tu a pie, mis arranques, mis broncas con una de tus hermanas, mi pelo largo, rock clásico y guitarra que tanto fastidiaba a tu padre, atrás quedó mi escaso apellido y abolengo que no llenaba las expectativas de tu madre, mi spray grafitero y la pared blanca frente a tu casa que fue testiga de noches de orgía, atrás quedó el segundo intento inútil de hacerte el amor en el asiento posterior del carro. pasaron los años, y el agua regresó a su cause, fue entonces cuando disfrutábamos más leyendo juntos en la hamaca, de tu cabeza en mi panza, de los atardeceres y de las películas, pero eso, eso ya es otro capítulo de la historia loca…

Here is my secret

cosista | 2004.07.01 | 3:59 | 1 comentario

Here is my secret: It’s quite simple: One sees clearly only with the heart. Anything essential is invissible to the eyes.

Powered by WordPress v2.8.4