hace tiempo, cuando te asustaste y nos asustaste, me hiciste pensar en todo lo que has hecho por mi, por el resto, por el mundo…
me entraron unas ganas de hacer tantas cosas !, de agradecerte, de decirte que tuviste raz�n, de decirte que te entiendo, que no est�s solo. lo peor de todo es que no te dije ni media palabra, porque yo -igual que tu- no me ejercitado en decir las cosas, los sentimientos con celeridad, con naturalidad, y me cuesta hacerlo.
hoy, otra vez, se me ennud� la garganta, torpemente solo alcanc� a darte 1/4 de abrazo. te busqu� al final para d�rtelo con fuerza, y te me escurriste.
cuando te vayas, no quiero llorarte en la forma que tu lo hiciste con tu padre, porque tu para mi representas mucho m�s de lo que �l fue para ti.
