la eneida
Del profundo mar en calma salen dos serpientes de imensas espirales
por encima de las olas levantan su cresta y su pecho
mientras el resto de su cuerpo se desarrolla a flor de agua
una de ellas ahora me aprisiona en medio de dos vueltas
y me oprime con el doble anillo de su amor y yo intento romper su nudo

